
emilio, de niño nunca logro pronunciar “luna”. además de ser nombre de pila de su madre, le tenía especial admiración al satélite, con apenas doce meses corría hacia el patio de su casa a gritar: “¡¡luaaaa linda luaaaa!!!”, como llamándola, deseando tocarla, extendía sus brazos hacia arriba y saltaba alegremente. “lua” así lo llaman hasta hoy.
terminaba su cena bebiendo una taza de café, fumaba. no sabía bien que hacer, miraba el reloj, siete y media de la tarde en tenajuela, villa C, napis. se aparto de la mesa, estiraba su cuerpo entero, entrelazando sus manos hacia crujir sus articulaciones, las sentía tensas. nervioso, esperaba las 20:00 horas, caminaba hacia la sala, con “destino final” su ordenador. quería a la chiquilla que había llegado para quedarse en el msn, en su wii solía ver sus fotos por la noche, la televisión pantalla gigante la tornaba luminosa y aún más divertida, pero lo que de sobremanera disfrutaba era el baño que tomaba ni bien apagaba la maquina.
Amina, coge su móvil, busca la hora, "faltan 15 mins.". sus labios apenas brillan por el gloss, lleva puesto un yérsey color blanco traslúcido que deja sus hombros al descubierto, vaqueros ajustados, bragas negras y sujetador rosa. descalza, con los pies sobre la alfombra, admirando su figura, se sabe diosa: piel canela, labios carnosos, ojos como estrellas, manos de seda, el cabello suave, sus pechos medianos, caderas anchas y pies pequeños. “dime (con un dedo acusador hacia el espejo) ¿por qué no eres así cuando lo ves a la cara? tantos borbotones de inocencia, cursilería y fragilidad podrían terminar por aburrir a tu rey lua. deberías lucir natural siempre, como ahora, a veces llevas demasiado maquillaje illa, mira que te lo ha hecho notar, pero tu ni caso. ya te lo digo yo ¿qué hago contigo eehh? ainsss, tanto te va a costar ser ilirya? ”. la webcam es su disfraz: una mirada traviesa, insinuación indiscreta, ser autentico toque de locura coqueta.

era feliz de tenerla “así” algunos días de la semana, ilirya bailaba, acompañaba su desnudez de palabras escandalosas, frases que jamás oiría de su boca, no importa, las leía, era como si se las dijera, esta mujer armaba fiesta, él queriendo comerse la pantalla. si bien de cerca no encontraba a esta mujer que se perdía hasta donde la internet lo permitía, él lo aceptaba “es como tener dos novias, sabe ser dulce, tierna, frágil, bella e igualmente desafiante, atrevida y seductora. Mi novia huele suave, en cada aspiración logro una caricia, ilirya es deseo, arrebato, espontaneidad, siendo una sola, siendo mía ¿habría de quejarme por algo?”.
ninguno recordaba el momento exacto en que descubrieron lo divertido del juego: quererse sin tenerse, desearse y contentarse. que manera de romper con la rutina, acabar con el cansancio del trabajo, vivir dos cuando parecen tres. ella hacia mil caprichos que se le ocurrían, lua difícilmente pedía, sabia lo que él exactamente quería.